
Eleven-year-old Beckett Silverman of Cincinnati, Ohio, has bilateral cochlear implants. He has also been the recipient of financial aid and support from AG Bell over the years. His family had the chance to pay it forward when family friend Mickey Hoffman, 81, was looking for worthy organizations to leave money to in a trust. He contacted his best friend’s daughter-in-law, Jessica Silverman—aka Beckett’s mother—who recommended AG Bell.
This resulted in Hoffman, also of Cincinnati, committing a $100,000 bequest to AG Bell despite having no direct ties to the organization. He has seen firsthand Beckett’s journey from a newborn failing his hearing screening to the thriving, extroverted child of today who is constantly talking to his friends on the phone.
“I’m proud to have made a bequest to the AG Bell Association in my will,” Mickey said. The gift I leave will help other children like Beckett live a life without limits and support parents in an overwhelming time.”
Beckett’s Diagnosis
When Beckett failed his hearing screening at birth, follow-up ABR testing was recommended by the hospital’s audiologist. She mentioned that he might have failed due to fluid in his ears, as he was delivered early at 36 weeks. Since hearing loss does not run in the family, Jessica wasn’t that worried. As a speech-language pathologist, Jessica was very much aware of how important it was to follow up with more testing to ensure it wasn’t more than fluid.
In the four weeks leading to the follow-up hearing test, Jessica and her husband Mike started to worry because Beckett didn’t react to loud noises like clapping or the dog barking. Still, Jessica was so unconcerned that she went to the appointment without Mike. Revealing the results, the audiologist reported that Beckett had significant hearing loss and needed hearing aids. “I felt like time stood still,” Jessica recalled. “As I was not prepared for these results, [the audiologist] made me feel confident that his hearing loss would not hold him back from doing anything he would want to do in the future. She even mentioned that he could be the President of the United States if he wanted to!”
At almost 3 months of age, Beckett was fitted with hearing aids. Jessica will never forget the amazing feeling upon seeing how frequently Beckett smiled when he heard everyone’s voices. Beckett made great progress and met his speech milestones on time.
At age 6 months, Beckett started the infant program at Ohio Valley Voices, a facility close to home that teaches children with hearing loss how to speak. He graduated from the program at age 4, and successfully transitioned to preschool in their local school district.
As Beckett got older, further audiological testing revealed that he was missing information when there was background noise. Not wanting Beckett to miss crucial information at school, his parents decided to get him a cochlear implant when he was 4 years old. He was clearly hearing better, which led to a second implant three years later at age 7.
Gratitude
Financial assistance from AG Bell helped pay Beckett’s tuition at Ohio Valley Voices. The Silverman family’s finances were impacted during the years when Beckett required many services to focus on his speech and hearing. “We are so grateful for all of the amazing progress Beckett has made over the past 11 years and cannot wait to see what the future holds,” Jessica said. He is currently hoping to own a business someday.
“I am so grateful that current technology allows children who are deaf to hear, listen to spoken language, and speak,” Jessica said. “Many friends and family members are amazedat how clearly Beckett speaks.”
Now, thanks to Mickey’s contribution, others will be able to say the same. “I’m grateful that my planned gift will offer the same support to other children and families when they need it most,” Mickey said.
AG Bell helps hundreds of children access support during critical language-learning years. Your gift is a direct contribution to AG Bell’s financial aid and support programs. Learn more and donate today!
Apoyo para padres de niños con pérdida auditiva

Beckett Silverman es un niño de once años, residente en Cincinnati (Ohio), que lleva implantes cocleares bilaterales y que, durante muchos años, ha recibido ayuda económica y apoyo por parte de AG Bell. Cuando un amigo de la familia, Mickey Hoffman, de 81 años, buscaba organizaciones reconocidas a las que dejar dinero en un fideicomiso, su familia tuvo la oportunidad de devolver el favor de alguna manera. Cuando Mickey Hoffman se puso en contacto con Jessica Silverman, la madre de Beckett y nuera de su mejor amigo, esta no dudó en recomendarle AG Bell.
De esta manera, Mickey, que también reside en Cincinnati, se comprometió a legar 100.000 USD a AG Bell, a pesar de no tener vínculos directos con la organización. Ha sido testigo de primera mano de la trayectoria de Beckett, desde que era un recién nacido que no superó la prueba de cribado auditivo hasta convertirse en el niño extrovertido y lleno de vida que es hoy en día, que se pasa el día hablando por teléfono con sus amigos.
«Me siento orgulloso de haber dejado un legado a la AG Bell Association en mi testamento», asegura Mickey. «Este legado ayudará a otros niños como Beckett a vivir una vida sin límites y apoyará a los padres en un momento extraordinariamente difícil».
El diagnóstico de Beckett
Cuando Beckett no superó la prueba de cribado auditivo neonatal, la audióloga del hospital recomendó que se le realizara una prueba de potenciales evocados auditivos del tronco cerebral (PEATC) de seguimiento. Sugirió que podría deberse a que tuviera líquido en los oídos, dado que había nacido prematuramente a las 36 semanas. Dado que en la familia no había antecedentes de pérdida auditiva, Jessica no se mostró en un principio excesivamente preocupada. No obstante, siendo fonoaudióloga, era consciente de la importancia de realizar pruebas adicionales para asegurarse de que no se tratase de algo más que líquido.
En las cuatro semanas previas a la prueba auditiva de seguimiento, Jessica y su marido Mike empezaron a preocuparse porque Beckett no reaccionaba a ruidos fuertes, como palmadas o ladridos del perro. Aun así, Jessica estaba tan tranquila que acudió a la cita sin Mike. Al presentarle los resultados, la audióloga le informó de que Beckett tenía una pérdida auditiva importante y que necesitaba audífonos. «Sentí como si el tiempo se hubiera detenido», recuerda Jessica. «Como no estaba preparada para recibir estos resultados, la audióloga insistió en que la pérdida auditiva no le impediría hacer nada que desease hacer en el futuro. ¡Incluso mencionó que podría ser presidente de los Estados Unidos si quisiera!».
Con casi tres meses de vida, Beckett empezó a utilizar audífonos. Jessica nunca olvidará la maravillosa sensación de ver cómo Beckett sonreía al escuchar las voces de todos. El niño realizó grandes progresos y alcanzó los hitos del habla dentro de los plazos esperados.
A los 6 meses, Beckett ingresó en el programa infantil de Ohio Valley Voices, un centro cercano a su casa donde se enseña a hablar a niños con pérdida auditiva. Finalizó el programa a los 4 años y pasó con éxito al preescolar de su distrito escolar local.
Al poco tiempo, nuevas pruebas audiológicas revelaron que no percibía parte de la información cuando había ruido de fondo. Como no querían que Beckett se perdiera información crucial en la escuela, sus padres decidieron que se le colocara un implante coclear cuanto antes. Era evidente que oía mejor, por lo que se le colocaría un segundo implante tres años más tarde, a los 7 años.
Agradecimiento
La ayuda económica de AG Bell contribuyó a pagar la matrícula de Beckett en Ohio Valley Voices. La situación económica de la familia Silverman se vio afectada durante los años en que Beckett necesitó numerosos servicios centrados en su habla y audición. «Sentimos una gran alegría por el extraordinario progreso de Beckett en los últimos 11 años y estamos deseando ver lo que le deparará el futuro», asegura Jessica. Actualmente, el joven espera tener su propio negocio algún día.
«Me siento tremendamente agradecida de que la tecnología actual permita a los niños con sordera oír, escuchar el lenguaje hablado y hablar», señala Jessica. «Muchos amigos y familiares se sorprenden de la claridad con la que habla Beckett».
Gracias a la contribución de Mickey, otras personas podrán decir lo mismo. «Me siento orgulloso de que mi donación planificada ofrezca el mismo apoyo a otros niños y familias cuando más lo necesiten», asegura Mickey.
AG Bell ayuda a cientos de niños a acceder a apoyo durante los años críticos de aprendizaje del lenguaje. Su donación es una contribución directa a los programas de ayuda económica y apoyo de AG Bell. ¡Obtenga más información y realice una donación!