Hello! My name is Jim Conner and I currently live in South Jersey in the United States. I was born bilaterally deaf and currently use a cochlear implant processor in my right ear.
Growing up, I was mainstreamed from kindergarten through college while having additional support from teachers of the deaf and speech-language pathologists. I graduated with my Bachelor of Science in Athletic training/sports medicine and my Master of Science degree in Health Systems management. I am currently working in a large practice with orthopedic, musculoskeletal and sports medicine specialties as a durable medical equipment coordinator, which includes some clinical support care for patients as well as administrative functions.
I’m excited to bring you a new column called What the Deaf?! Where we will talk about issues of hearing loss, what it’s like to be a deaf adult using spoken language, and answer your questions!
Common Misconceptions (Part 1)
To begin, I want to clear up some common misconceptions about those of us who are deaf. These misconceptions are centered around individuals with hearing loss, abilities, and characteristics. They usually relate to living with hearing loss as well as assumptions about my capabilities. I have encountered a few of these misconceptions, and I’m sure that many of my peers with hearing loss have encountered these as well.
Listening and Talking Takes Practice
The first, most common misconception is that people seem to be shocked when they find out I’m deaf. They are surprised at how well I can speak, but this does not show the years of effort working with my speech and language therapist that happened when I was growing up.
I have learned to speak well with practice and experience. I will often explain to others that hearing loss is an “invisible disability,” meaning that it is not a disability that is not obvious most of the time. Not everyone who is deaf uses sign language, and many people I meet are shocked that I can talk to them and hear what they say.
Stay tuned next month for Part 2!
We want to hear from you! If you have questions you’d like me to answer, please send them to [email protected] and they could be featured in a future column!
¿Qué pasa con la sordera? Una nueva columna de apoyo para familias
El objetivo de este vlog es aumentar la toma de conciencia, responder a las preguntas que los lectores deseen plantear y ofrecer respuestas desde mi perspectiva como persona que ha vivido toda su vida con pérdida auditiva.
¡Hola! Me llamo Jim Conner y resido actualmente en el sur de Nueva Jersey, en los Estados Unidos. Tengo una sordera bilateral de nacimiento y actualmente utilizo un procesador de implante coclear en el oído derecho.
Desde el jardín de infancia hasta la universidad fui escolarizado en el sistema educativo ordinario y recibí un apoyo adicional de profesores para sordos y fonoaudiólogos (logopedas). Me gradué en Ciencias con especialización en Entrenamiento atlético/medicina deportiva y obtuve un máster en Gestión de Sistemas de Salud. Actualmente trabajo en una gran clínica especializada en ortopedia, aparato musculoesquelético y medicina deportiva como coordinador de equipamiento médico, lo que incluye tanto atención clínica a pacientes como funciones administrativas.
Me hace mucha ilusión presentar esta nueva columna titulada «What the Deaf?!» (¿Qué pasa con la sordera?) En ella hablaremos de temas relacionados con la pérdida auditiva, de lo que significa ser un adulto con sordera que utiliza el lenguaje hablado y se responderá a las preguntas que los lectores deseen plantear.
Malentendidos frecuentes (Parte 1)
Para empezar, deseo aclarar algunos malentendidos frecuentes sobre las personas con sordera. Estos malentendidos giran en torno a las personas con pérdida auditiva, sus habilidades y características. Suelen estar relacionados con cómo se vive con pérdida auditiva, así como con suposiciones sobre nuestras capacidades. Me he encontrado con algunos de estos malentendidos y estoy seguro de que muchas otras personas con pérdida auditiva también los han experimentado.
Escuchar y hablar requiere práctica
El primero y más frecuente de estos malentendidos es que la gente suele mostrarse sorprendida al enterarse de que tengo sordera. Se asombran de lo bien que hablo, pero no parecen tener en cuenta los años de esfuerzo que dediqué a trabajar con mi fonoaudiólogo durante la infancia y la adolescencia.
He aprendido a hablar bien con la práctica y la experiencia. A menudo explico a la gente que la pérdida auditiva es una «discapacidad invisible», lo que significa que no es una discapacidad evidente la mayor parte del tiempo. No todas las personas con sordera utilizan la lengua de signos y muchas personas con las que me cruzo se sorprenden de que pueda hablarles y entender lo que me dicen.
¡No se pierda la Parte 2 el mes que viene!
¡Queremos conocer su opinión! Si desea plantear alguna pregunta y recibir una respuesta, envíela a [email protected] ¡y haré todo lo posible por responderla!